Especies de Animales en Peligro de Extinción Koalas, Osos Pandas, Gorilas y Otras. Saludos cordiales, te doy la más grata y agradable Bienvenida a éste tu Blog , en nuestro portal Web encontraras información, contenidos, conocimientos y diversidad de enlaces de otros Blogs con amenos y amplios saberes que pudieran ser de tu interés y ser referido durante las clases, estudios y procesos de enseñanza y aprendizaje, te invito a recorrer, leer y vivenciar los artículos y contenidos aquí expuesto.
Las
poblaciones de koalas sólo pueden extenderse si se encuentran en el hábitat
adecuado. Este incluiría los árboles preferidos por los koalas (principalmente
eucaliptos, pero también otros), que deben crecer asociados en cierto modo
sobre un suelo adecuado, además de suficientes precipitaciones. Además, debe
haber otros koalas viviendo en las proximidades.
Un hábitat con
espacio limitado tiene, obviamente, una capacidad limitada. Esto quiere decir
que muy pocos koalas pueden vivir en estas condiciones. Si una zona se reduce,
se hace pedazos o se destruye en su totalidad, disminuye el número de koalas
que viven allí. La capacidad de un hábitat depende de la consistencia de los
árboles, la densidad del arbolado, las lluvias, el clima, el terreno, las
formas del paisaje y el tamaño.
Te invito a ver los siguientes vídeo y aprender algo más sobre los Koalas...
Vídeo: Todo sobre los Koalas...
Vídeo: Grandes documentales los Koalas, una vida lenta en un mundo acelerado-documentales de animales...
El koala es
herbívoro y se alimenta principalmente de las hojas de eucalipto. Puede pasar
hasta 5 horas al día comiendo. Aunque pueden comer a cualquier hora del día,
tienden a hacerlo más durante la noche. Ellos se toman su tiempo para masticar
las hojas de los árboles de eucalipto y no tienen mucha competencia para
conseguir los alimentos. De hecho, este tipo de alimentos serían tóxicos para
la mayoría de los animales y podría matarlos.
La razón por
la que demoran tanto tiempo en masticar las hojas es porque necesitan
convertirlas en una sustancia pastosa. Esto permite que los alimentos sean
procesados en el organismo sin la presencia de toxinas, pueden pasar por el
hígado sin que ello afecte negativamente al cuerpo. Los koalas adultos consumen
alrededor de 1 ½ libras de comida cada día.
Cuando las
hojas de eucalipto son difíciles de encontrar, los koalas buscan otros tipos de
hojas. Tienden a ser muy agresivos si sus fuentes comunes de alimentación no se
encuentran disponibles, pueden llegar a sentirse demasiado estresados por no tener
lo que realmente quieren comer.
Carecen de
mucha energía y los expertos creen que esto se debe a que las hojas de
eucalipto tienen un valor nutricional bajo. Cuando la comida es muy escasa para
ellos bajan de los árboles y comienzan a buscar comida en la tierra, lo que los
hace más vulnerables ante los depredadores. Incluso en ocasiones pueden ser
vistos lamiendo el suelo y la tierra como una forma de conseguir algo de
comida.
Su dieta
habitual es muy alta en fibra, pero también es muy baja en proteínas. La
mayoría de los expertos están sorprendidos de que este animal es capaz de vivir
exitosamente con una dieta que resultaría mortal para la mayoría de los
animales que hay alrededor. Este es un tema relacionado con los koalas del cual
nos gustaría conocer más.
Las hojas de
muérdago y de caja son también parte de su dieta. Muchas personas no se dan
cuenta de que el koala puede encontrar varios tipos de hojas de eucalipto para
consumir. Sus cuerpos y anatomía están diseñados para manejar gran cantidad de
vegetación, pero que son muy particulares al comer. Esto puede llevar a algunos
de ellos elijan morir de hambre antes que comer lo que está delante de ellos.
Otros sin embargo consumen lo que consiguen con el fin de sobrevivir. Lo que
provoca estas diferencias entre un koala y otro aun sigue siendo un misterio.
Se trata de un área de estudio que muchos encuentran interesante y que les gustaría explorar
más.
Algunos creen
que los koalas no beben agua, pero eso no es cierto. Ellos obtienen grandes
cantidades de agua a partir de las hojas de eucalipto de las que se alimentan y
si no están recibiendo suficiente, pueden salir a buscarla. Esto puede ser
riesgoso debido a los depredadores que los acechan y a la gran cantidad de
energía que tendrán que gastar para llevar a cabo esa tarea.
Usted notará
que los koalas tienen una nariz muy grande, esto les ayuda a ser capaces de
oler muy bien los alimentos. Existen más de 600 tipos de árboles de eucalipto,
sin embargo los koalas sólo comen de unas 50 variedades. Este agudo sentido del
olfato les ayuda a determinar con facilidad lo que van a comer y lo que van a
dejar atrás.
Sigue siendo
un misterio cómo este animal es capaz de vivir con una fuente de alimento con
la que otros simplemente no pueden. Se especula que esto es parte del proceso
evolutivo que los ha mantenido con vida durante millones de años.
Lamentablemente,
puede ser la destrucción de esta fuente principal de alimentos lo que los ponga
en peligro de extinción si no se hacen cambios positivos al respecto.
Los koalas
viven en los árboles y realizan la mayoría de sus actividades de noche. No se
encuentran cómodos en el suelo, donde caminan a gatas. Para ahorrar energía,
duermen 20 horas al día, más que los perezosos, que duermen unas 18 horas
diarias.
Sus
depredadores naturales son los dingos, las lechuzas, las águilas, los varanos y las
serpientes
pitón. Las épocas de sequía y los incendios, también pueden resultar
peligrosos para ellos.
Son muy
exigentes a la hora de elegir sus alimentos: primero estiran un brazo y cogen
con mucho esmero algunas de las hojas elegidas; luego las olisquean y olfatean
con cuidado antes de darles un bocado; y, por último, las mastican hasta
hacerlas una papilla y se las tragan.
Los dientes
del koala están adaptados para comer hojas de eucalipto. Estos animales recogen
las hojas con los incisivos superiores e inferiores. El hueco entre los
incisivos y las muelas permite que puedan mover las hojas de un lado para otro
con la lengua sin morderse.
Las muelas
tienen una forma especial que hace que también puedan trocear la comida, en
lugar de solo triturarla. De este modo, los dientes quitan la humedad a las
hojas y destruyen la fibra de éstas, de modo que facilitan la digestión.
El eucalipto
les aporta azúcares, almidón, grasas y proteínas. En un proceso digestivo
relativamente largo; su organismo, extraen el agua y los alimentos
aprovechables. Como sus alimentos son difíciles de digerir, poco energéticos e
incluso tóxicos, los koalas tienen un apéndice que es muy largo (hasta 2,5 metros).
Aquí las bacterias
ayudan a digerir las fibras y permiten que se dé una especie de fermentación.
Además, su lento metabolismo hace posible que se almacene el eucalipto durante
bastante tiempo, en el que se pierde la mayoría de la energía. Así mismo, les
lleva a un bajo consumo de energía, que es inferior al del resto de los
animales herbívoros.
La acción del
hombre ha provocado la aparición de nuevos peligros, como coches, perros
vagabundos, insecticidas, piscinas y un mayor riesgo de contraer gangrena. A
menudo, se construyen carreteras que atraviesan territorios de los koalas, por
lo que el koala debe quedarse en el lado en que se encuentran menor cantidad de
hojas por día.
Los koalas
pasan la mayor parte del tiempo en los eucaliptos.
Son unos grandes trepadores. Se caracterizan por tener un cuerpo pequeño,
regordete y unas extremidades relativamente largas. Sus pies y garras reúnen
las cualidades necesarias para agarrarse y balancearse en las ramas.
Si los koalas
quieren subir a un árbol, saltan desde el suelo, sujetándose a la corteza con
sus garras y trepan. Suben y bajan de los árboles siempre con la cabeza hacia
arriba. Normalmente, descienden lentamente, ya que sólo utilizan una pata,
primero y otra después.
Generalmente,
los koalas solo descienden de un árbol para llegar a otro. Aquí les acecha la
mayoría de los peligros. Cuando caminan, adelantan primero la mano derecha,
después el pie izquierdo, la mano izquierda y finalmente el pie derecho. Y
cuando corren, mueven pies y manos a la vez. Intuitivamente.
Los koalas
intentan protegerse del peligro en las ramas de los árboles. En las
urbanizaciones, trepan por las paredes, vallas, postes de luz y letreros de las
calles.
Algunos koalas
permanecen más tiempo en el suelo que otros. Este comportamiento depende del
tamaño del territorio y de la distancia entre los árboles. A menudo, en las
cercanías de las urbanizaciones deben recorrer más distancia por el suelo que
en su hábitat habitual.
En los árboles
adecuados, los koalas se muestran tranquilos. Su comportamiento depende de la
condición de las horquillas de las ramas, de las condiciones meteorológicas y
de la hora del día.
Dado que el
tiempo cambia constantemente durante el día en un bosque australiano,
los koalas pueden estar en diferentes lugares: al sol, a la sombra, en una zona
de viento frío o en lugares protegidos del viento o de la lluvia.
Los koalas
pueden estar inmóviles sobre una rama durante una hora. Mientras duermen, se
aferran a las horquillas para no caerse. El pelaje de su parte trasera
inferior, que es especialmente espeso, les permite apoyarse en las ramas más
duras.
En los días
fríos, húmedos y ventosos, los koalas se enrollan como una bola para ocupar
menos espacio y desprender el menor calor posible. Cuando llueve, el agua se
desliza por el lomo de los koalas como sucede con los patos. En los días
calurosos, secos y bochornosos, los koalas no sufren tanto el calor, ya que el
pelaje de su pecho, claro y largo, absorbe el calor. Cuando hace viento, su pelo
se mueve y así se refrescan.
Los koalas
alcanzan la madurez sexual a los dos años. Los apareamientos se empiezan a dar
normalmente entre los tres y cuatro años. Por lo general, las hembras maduran
sexualmente antes que los machos, ya que los machos dominantes mayores
mantienen alejados a los más jóvenes.
No está claro
si son los machos los que van en busca de las hembras o si ocurre al contrario.
Posiblemente esto depende del estatus del animal en la jerarquía social. Los
machos dominantes deben mantener su posición frente a otros machos y controlar
a sus hembras. No obstante, también se da el caso de hembras en celo que van en
busca de un macho dominante.
La época de
apareamiento dura aproximadamente desde septiembre hasta marzo, aunque hay
diferencias regionales. En esta época, las hembras pueden aparearse en
repetidas ocasiones. A las crías de un año que todavía son lactantes, no se les
permite aparearse.
Sin embargo,
hay ocasiones en que estas se encuentran entre un macho en busca de una hembra
y su madre, por lo que las que ya han crecido son expulsadas del territorio de
su madre.
En esta época
los koalas son mucho más activos. Los machos suelen ser muy agresivos durante
la época de apareamiento y se infligen heridas con sus afiladas garras. Los
machos dominantes se aparean con todas las hembras que tengan a su alcance y
defienden su posición frente a otros machos.
La gestación
dura 35 días. Al nacer, la cría se arrastra por sí misma desde la cloaca
marsupial hasta la bolsa. La cria nace ciega y sin pelo, pesando menos de un
gramo y mide unos 2
centímetros. En la bolsa hay un músculo que evita que la
cría se caiga de ella. Esta pasa entre seis y siete semanas dentro de la bolsa,
donde beberá leche y se hará más grande. Normalmente solo nace una cría al año,
en verano.
Alrededor de
las 22 semanas de vida, abre los ojos y se asoma fuera de la bolsa. Entre las
22 y las 30 semanas empieza a tomar, además de la leche, una especie de papilla que
produce su madre. La papilla es un tipo de excreción que facilita a las crías
el decisivo cambio de la leche a las hojas y se irá convirtiendo en la
alimentación principal de la cría hasta que, cuando sea mayor, abandone la
bolsa y empiece a tomar su comida tumbado junto a la bolsa de la madre.
En este tiempo
la cria aprende a agarrar las hojas con las manos y a olisquearlas intensamente
antes de comérselas. Sin embargo, seguirá alimentándose con leche materna hasta
que tenga un año.
Debido a su
gran tamaño, la cría tiene que sacar la mama por la apertura de la bolsa.
Cuando empieza a alimentarse con hojas, la cría se desarrolla a mayor velocidad
y su cuerpo se hace más regordete. A partir de entonces, la madre empieza a
llevar a la cría a la espalda, aunque esta seguirá buscando protección en la
bolsa. Cuando se hace mayor, realiza sus primeras excursiones alrededor de su
madre.
En torno a los
12 meses, la cría ya es lo suficientemente capaz de valerse por sí misma, por
lo que su madre puede volver a quedarse preñada. Si vuelve a tener crías, la
madre dejara de amamantar y de llevar a su cría, aunque admite que permanezca
cerca, hasta que empiece sus primeras excursiones. Normalmente, la madre
ahuyenta a las crías a partir de los 18 meses.
No obstante,
si la madre no vuelve a quedar preñada, la cría puede seguir bajo la protección
materna hasta los tres años. Una vez que la madre la ahuyente, esta debe
marcharse.
Cada koala
establece su propio territorio, cuyo tamaño depende de diversos factores:
sexo, edad, posición social, calidad y resistencia del terreno. En los bosques,
tienen lugar las luchas por el territorio, especialmente durante el período de
apareamiento.
Para sostener
una población socialmente estable, el tamaño del territorio ha de garantizar
suficientes árboles adecuados para proveer al koala de alimentos y protección.
Los koalas
pueden permanecer en su territorio durante toda la vida, excepto en los casos
de catástrofes y alteraciones del hábitat. Así mismo, cambian a menudo de
árboles dentro de su territorio para comer, buscar refugio o mantener el
contacto social. Además, dejan marcas de olor para acotar su terreno.
En una población biológica estable, los territorios de
los vecinos se solapan. Los machos prefieren territorios donde se unan con uno
o varios territorios de hembras. Si se solapan territorios de machos, se
evitará el contacto.
El territorio
de una hembra puede coincidir con los de ambos sexos. Antes de que los koalas
jóvenes emigren, consideran el territorio de su madre como propio.
Generalmente, los territorios de los machos son más grandes que los de las
hembras.
Algunos de los
árboles marcados con excrementos sirven de lugar de encuentro, razón por la que
juegan un papel decisivo en la estabilidad de la población. Mientras las koalas
hembras marcan su territorio con el olor de sus glándulas mamarias, los koalas
machos usan el olor de su orina.
Dentro de un
territorio, hay árboles a los que no pueden acceder algunos koalas. Gracias a
este comportamiento la población se equilibra.
También
explica por qué los koalas jóvenes deben abandonar a sus madres. En el caso de
que permanecieran junto a sus madres, competirían contra ellas o contra otros animales
para obtener alimentos. Los koalas jóvenes deben establecerse en las zonas
periféricas de una comunidad.
Si un koala
muere, su territorio es cedido a un congénere. Por ello, las fronteras siguen
siendo prácticamente las mismas. Antes de establecer un territorio fijo, los
koalas jóvenes suelen recorrer las zonas periféricas de una colonia durante un
mes. De este modo, toman posesión de numerosos territorios abandonados.
Normalmente,
cuando tienen 18 meses, a los koalas jóvenes se les fuerza a abandonar el
territorio de sus madres. Como no todas las hembras se reproducen cada año,
tienen la posibilidad de marcharse después de los dos o tres años. Los koalas
que emigran no solo buscan un hábitat desocupado, sino otro periférico cerca de
otros koalas.
A veces, los
koalas que buscan territorios están obligados a recorrer grandes distancias
para encontrar el apropiado. Estas emigraciones proporcionan el intercambio genético
entre los grupos de apareamiento limítrofes y, por lo tanto, garantizan la
diversidad genética de las poblaciones.
Hoy en día,
debido a la intervención humana se dificulta la emigración y expansión de los
koalas en muchos de los territorios. Los hábitats disponibles son limitados y
fragmentados, motivo por el que los koalas jóvenes no pueden encontrar
territorios adecuados. Con lo cual, o bien viven en malas condiciones, o deben
seguir buscando otro territorio. Esto puede con llevar que se agoten los
alimentos, la muerte de los árboles y la decadencia de la población.
Los koalas
cuentan con una amplia variedad de sonidos, que les permiten comunicarse a
grandes distancias.
Tanto las
hembras como los machos gritan cuando tienen miedo. Emiten un ruido fuerte,
como el de un bebé cuando quiere comer, que se produce en situaciones de estrés
y normalmente suele ir acompañado de temblores.
Los machos
producen una especie de ronquido para manifestar tanto su presencia como para
demostrar su posición social. A menudo suena como un ruido lejano, como cuando
se pone en marcha una moto o como cuando gruñe un cerdo.
Los machos se
ahorran el gasto energético que emplearían en una lucha mediante el uso de los
sonidos para establecer su posición dominante. Durante el período de
apareamiento gritan frecuentemente y con intensidad, para que los otros koalas
perciban la posición del que grita.
Las hembras no
aúllan tanto como los machos. Sin embargo, sus gritos sirven tanto como aviso
de agresión o como parte de su comportamiento sexual. Pueden ser poco
amenazadoras cuando intercambian unos suaves chillidos con sus crías; pero
también, agresivas cuando gruñen expresando su enfado o su malestar. A veces se
les puede escuchar emitir un sonido parecido al canturreo o al susurro de una
persona.
Los koalas
tienen un sistema inmunitario muy débil, que les hace propensos a todo tipo de
enfermedades respiratorias, digestivas y urogenitales, úlceras de estómago,
cánceres, deshidratación y atrofia muscular.
Asimismo,
tienen una gran tendencia a padecer de estrés que, sumado a su gran actividad
en la época de apareamiento, provoca que sean más vulnerables a enfermedades en
ese período.
Además, suelen
sufrir infecciones de clamidia. Cuando llueve, a los koalas enfermos se les queda
el pelaje húmedo. También las garrapatas se les pegan con gran facilidad. Por si fuera
poco, los koalas más viejos pueden llegar a morir de hambre por el desgaste de
sus dientes, ya que no son capaces de seguir masticando las hojas.
Como ya se dijo en algun momento, los koalas son
marsupiales
que pertenecen, dentro del orden de los Diprodontia, al suborden de los
Vombatoidea, que también incluye a los wombats. Los koalas
son, hoy en día, los únicos representantes que quedan de la familia de los
Phascolarctidae.
Los primeros
fósiles de la familia de los koalas datan de unos 25 millones de años. No
obstante, se han encontrado muy pocos y, en su mayoría, consisten solo en
dientes y huesos. Se cree que los representantes de los tres géneros
(Perikoala, Madakoala, Litokoala) también vivían en árboles y comían hojas, y
su aspecto no era muy diferente del de los koalas actuales (Phascolarctos
cinereus).
Un motivo por
el que se han descubierto tan pocos fósiles sería
que los primeros koalas eran muy escasos. Probablemente estos se alimentarían
de las hojas los árboles predecesores del eucalipto
actual, que estarían muy dispersos por los bosques australianos de aquellos
tiempos.
Después se
produjo una glaciación y una aproximación muy lenta del continente al ecuador,
que provocaron que la tierra se secara. A partir de entonces, el eucalipto se
extendió y se fue convirtiendo en el árbol principal de los bosques de Australia.
A partir de
entonces los koalas se pudieron desarrollar mejor. Se cree que el koala y el
eucalipto han evolucionado juntos durante millones de años y que, hasta que los
aborígenes empezaron a cazarlo, estos animales se habían extendido mucho más
que sus antecesores.
A lo largo de
la historia, la relación de los seres humanos con los koalas ha estado sujeta a
grandes oscilaciones. Los indígenas australianos no consideraban al koala ni
más ni menos “importante” que los demás animales de su entorno, sin embargo los
primeros colonos del continente lo veían como una curiosidad y pronto
comenzaron a cazarlos por su pelaje. Hoy en día es considerado
internacionalmente símbolo australiano.
Aborígenes
Los aborígenes
cazaban koalas por su carne y por su pelaje. Existía una leyenda transmitida
oralmente sobre el koala en la que se explicaban sus peculiaridades físicas.
Era un símbolo totémico usado con frecuencia. Además, quien tuviera al koala
como tótem no podía matarlo. El koala fue considerado parte de la creación del
Tiempo de los Sueños.
Tras
la llegada de los europeos
Los colonos
europeos consideraban a los koalas una rareza del continente australiano, por
ello desde 1788 el medio ambiente de Australia fue explotado y diezmada su población.
Poco después de su llegada y tras descubrir como los aborígenes cazaban koalas,
los europeos mataron a más de cien mil de estos animales. La piel de koala se
convirtió en uno de los artículos más solicitados en el mercado mundial.
En 1919 el gobierno
de Australia declaró abierta la temporada de caza de koalas (y canguros
arborícolas) por un período de seis meses, en el que se sacrificaron más de un
millón de koalas. Esta masacre produjo sin embargo protestas públicas, gracias
a las que se creó una veda que protegía a los koalas. No obstante, seguían
siendo perseguidos ilegalmente durante todo el año.
En 1924 los
koalas se habían extinguido en Australia del Sur; la cifra había disminuido
drásticamente en Nueva Gales del Sur; y en Victoria (Australia) se había
reducido la población de koalas a menos de 500 ejemplares. Por eso el negocio
de las pieles se trasladó hacia Queensland.
En agosto de
1927 el gobierno, con la esperanza de captar votos, permitió que la caza de los
koalas se reabriera. En tan solo 31 días, murieron aproximadamente 800.000
koalas a manos de cazadores, lo que llevó a un gran levantamiento popular. Por
esta época se destruyeron el 80% de sus antiguos hábitats.
A finales de
1930 se creó una disposición que allanaba el camino para proteger a los koalas.
De esta manera, el koala fue declarado especie protegida en toda Australia en
1937.
Importancia actual
Hoy en día el
koala es un animal muy popular entre público mundial y es, junto al canguro, símbolos
nacionales de Australia. Debido a su aspecto poco común se ha hecho muy popular
en todo el mundo. Sus orejas peludas y suaves junto a su gran nariz le
confieren, junto con su carácter poco agresivo, un gran parecido con los ositos
de peluche.
En tiempos de
los aborígenes australianos, el koala sólo era considerado como portador de
piel; sin embargo, a comienzos del siglo XX, en tiempos del nacionalismo, fue
considerado símbolo australiano. En pocos años aparecieron varios dibujos de
koalas como Blinky Bill y Bunyip Bluegum.
Del mismo modo
era descrito como un personaje comunicativo y muy divertido. Personajes como
Blinky Bill solían mostrar las debilidades y las contradicciones del ser
humano. El koala desde entonces pasó a representar la personificación del
carácter de los australianos.
Muchos de los
dibujos y caricaturas de koalas servían para describir todas las
características generales como el orgullo nacional, la maternidad, el valor y
la humildad. Esto llega hasta nuestros días.
Antiguamente
la piel suave y duradera de los koalas era muy popular, por ello la población
se redujo considerablemente. Entre tanto permanecían bajo protección, sin
embargo casi 4.000 koalas que viven en zonas urbanas mueren a manos del hombre
cada año. Así, tres de cada cuatro animales que mueren en accidentes son
koalas.
La siguiente
tabla muestra la amenaza de los koalas en los estados australianos:
En Isla Canguro y en las
Adelaida Hills poblaciones pequeñas y escasas
La evacuación
de los koalas hacia Isla Canguro ha llevado a un aumento tan intenso de la
población, que ahora el árbol de eucalipto y una gran lista de animales estén
amenazados. Esto sucede por sus hábitos alimenticios: los koalas se mueven muy
poco y se alimentan directamente de las ramas, sobre las que se sientan. Un
programa de traslado de la población fracasó al no tener en cuenta las
necesidades de los koalas, por lo que volvió a la situación anterior.
Desde ese
momento las poblaciones de koalas no pueden sustentarse por sí mismas. Cada
población se ha adaptado a sus hábitats y cada distrito es único. Las zonas
previstas deben ser apropiadas y lo suficientemente grandes para las
poblaciones de koalas. No obstante esto no se observó durante las muchas
pruebas de traslado de la población de koalas. Otro problema adicional es que
casi el 80% de los koalas viven en terrenos privados. Esto sucede
principalmente en la zona levantina australiana.
Una de las
causas principales del descenso de los hábitats para los koalas es la
desaparición de los bosques. Según cálculos de la Asociación Australiana
del Koala, si no se toman medidas eficaces de protección, los koalas podrían
extinguirse antes del año 2080.
Los koalas
australianos han sufrido un fuerte declive en su población debido al desarrollo
humano, los incendios forestales y el calentamiento global, y podrían
desaparecer en cuestión de décadas.
La población
de koalas salvajes en la isla principal de Australia es de entre 43.000 y
80.000 ejemplares, muy por debajo de estimaciones anteriores de más de 100.000,
con la posibilidad de que los animales podrían enfrentar una posible extinción
en unos 30 años, dijo la
Australian Koala Foundation.
"Los
koalas están desapareciendo en todas partes", dijo la presidenta ejecutiva
de la fundación, Deborah Tabart. "Realmente no quedan árboles. Si siguen
cortando árboles no tendrán koalas", agregó.
Tabart y sus
colegas se encuentran en Canberra para instar a funcionarios de Gobierno a que
declaren al koala como una especie amenazada y aseguren una mayor protección
para su hábitat.
Los
científicos sostienen que el árido paisaje australiano está siendo fuertemente
afectado por el calentamiento climático.
La Koala Foundation,
dijo Tabart, recolectó datos en 1.800 sitios y en 80.000 árboles específicos
para llevar un registro de la cantidad de especimenes.
Pero en un
área del estado norteño de Queensland, que tenía unos 20.000 koalas hace una
década, un equipo de ocho personas no encontró ningún koala después de cuatro
días de búsqueda reciente.
Los koalas
viven en bosques de eucaliptos en el este y el sur de Australia, y son
notoriamente quisquillosos acerca de qué tipo de hoja de eucalipto consumen.
La Comisión Científica
de Especies Amenazadas rechazó en 2006 los pedidos para incluir a los koalas en
la lista de especies vulnerables, diciendo que posiblemente había cientos de
miles en su hogar.
En 1920, en el
Koala Park en Sídney,
fue la primera vez que se mantuvieron koalas en cautiverio para exhibirlos al
público. Desde entonces no han dejado de mostrarlos diferentes zoos a lo largo
del mundo.
En contraste
con lo que pasaba en Australia, en los parques zoológicos europeos no se exhibieron muchos koalas
debido, principalmente, a la dificultad de encontrar el eucalipto suficiente y
que además fuera adecuado para alimentar a los animales. En España, sólo viven tres koalas. Se
encuentran en el Zoológico de Madrid, donde habitan los machos Zoar y Bengero y
la hembra Caloundra.
El primer koala que se exhibió en
España de manera permanente, vivió en Madrid desde mayo de 2001 a junio de 2005, antes
de ser trasladado al Zoológico belga de Planckendael.
En los
corrales, los koalas pueden demostrar un comportamiento violento, ya que,
debido a las condiciones de estrechez y calor. También demuestran ciertos
comportamientos territoriales y la jerarquía de los machos.
Te invito a ver el siguiente vídeo un mini documental sobre los Koalas...
Los koalas
pertenecen a la clasificación de animales
vombátidos, comúnmente conocidos como wombats. Entre las características del
koala esta que tienen cinco dedos, con un pulgar opuesto en las dos manos y se
encuentran entre los pocos animales en el mundo que tienen uñas. Sus huellas
digitales son muy similares a las de los humanos, esto puede
apreciarse si se utiliza un microscopio para compararlas.
El koala es
herbívoro, lo que significa que sólo se alimenta de plantas, las hojas de
eucalipto constituyen la mayor parte de la dieta del koala. Pueden demorar hasta 5
horas al día comiendo.
Un koala
hembra tiene un bebé aproximadamente cada 2 años. Un bebé koala posee
características semejantes a un canguro, nace ciego y sin oídos.
El koala se
caracteriza por tener un metabolismo muy lento, son conocidos por no hacer nada
durante 18 horas al día.